sábado, julio 02, 2005

De destapes y desastres. Por lo urgente nunca se hace lo importante.

Últimamente cada vez que me encuentro a un compañero o compañera de militancia cercana la pregunta es la misma: “¿por qué no te lanzas para presidente del Delegacional?”. Ayer, mientras hacía fila en Palacio de Correos para obtener mi planilla de estampillas conmemorativas de Memín Pingüín, otra vez me sucedió…Me asalta un sentimiento de “ya chole”, y si bien me honra la propuesta reiterada también me da algo de tristeza no haberme dado a entender lo suficientemente bien, por lo que resumiré mis objeciones: Si bien se le puede ganar en la elección interna a la clientelar CID (IDN), un puestito de nada sirve para cambiar las cosas sin trabajo de base consistente, organizado y cotidiano. Es cierto que la “propuesta” impuesta por Martí Batres para seguir malversando al partido en Benito Juárez es patética: la compañera Mina Matus es conocida por su oda al corporativismo resumida en esta joya de frase “Si un partido no sirve para hacer gestión ¿entonces para qué sirve?”. Con una campaña bien diseñada se le puede derrotar sin contemplaciones pero ¿para qué?.

La CID tiene un trabajo de base más o menos estable, del peor tipo, pero real. Sus solicitantes de vivienda afiliados, su núcleo de burócratas chambistas, ambulantes y activistas vecinales les aportan un caudal minoritario en relación al padrón partidario total, pero efectivo porque si votan y se encuentran relativamente unidos en coyunturas. Además, no todos los militantes de la CID son veletas sin ideología o amantes de la despensa, existen compañeros entre ellos con una muy digna trayectoria de activismo vecinal…¿por qué se encuentran el la CID?, por ser ésta su vehículo de entrada al partido y/o por lealtades edificadas en una historia común de militancia. Para un grupo así, que además tiene colocado a uno de sus dirigentes supremos, Martí Batres, en la presidencia partidaria estatal, perder por primera vez el CED en la panista Benito Juárez no sería una tragedia especialmente grave.

Se le puede derrotar ahora con una buena campaña dirigida a la mayoría de la militancia desilusionada e inactiva que no participa, pero sería una victoria sin resonancia, producto también de la alianza circunstancial entre grupos chiquitos y divididos. Y desde el Comité Delegacional nada podría hacerse…las alianzas se evaporarían en la lucha por puestos paupérrimos y las candidaturas que se avecinan, mientras la militancia que votó regresa a su cotidiana desmovilización. Ese no es el camino para cambiar las cosas en el partido. Y por si lo dicho fuera poco, hay una multa de más de 500 000 pesos por parte del IEDF al CED en Benito Juárez por rebasar topes de gastos de campaña en 2003…con prerrogativas mensuales de poco más de $100 000. pesos siempre sujetas a los caprichos contables del Comité Estatal, controlado por la CID. Entonces compañeros, sin trabajo de base, sin recursos y sin organización ¿para qué sirve un hipotético triunfo en esa elección interna?, quizá para que oportunistas amparados en algún membrete como UNyR hagan al caudal de votos coyuntural “suyo” para negociar candidaturas y puestos, pero no serviría para transformar nuestro partido.

Mi postura: edifiquemos Comités de Base no electoreros e impulsemos la Iniciativa Popular para reformar el Código Electoral del IEDF y cambiar las reglas del juego vigentes. El trabajo de base es la llave. Por eso no me interesa en estos momentos luchar por el CED en Benito Juárez, por mucho que la candidatura planteada por Batres en la figura de Mina Matus constituya casi una provocación directa. Transformar las cosas no es cambiar de sitio a personas o grupos, es modificar en los hechos prácticas y normas.


Es curioso, a los comandantes y bases de apoyo que por fin lograron desmarcar relativamente al EZLN del discurso étnico les pasa algo similar: por lo urgente olvidan lo importante. El excelente viraje de la segunda entrega de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona tiene un final anticlimático en la tercera y última: básicamente un zapatour publicitario más para recordarle a la gente que existen. De la primera y segunda parte del documento se desprendería un manifiesto para la construcción seria de una forma de socialismo democrático…desgraciadamente no concretan. Desprecian a la base de mi partido que los salvó en 1994, y en lugar de convocarla para derrocar a nuestra corrompida burocracia simplemente nos descalifican a todos de un plumazo con una visión simplista y maniquea de la realidad. En cualquier caso debo reconocer que este zapatour puede generar debate y sorpresas más valiosas que los anteriores. Por nuestra Gran Especie y sociedad espero que así sea. Me gustaría integrarme pero como perredista me encuentro explícitamente discriminado de su amplia convocatoria.


Entretanto tendré menos tortugas en mi pecera y mi pochitoque se quedará sin compañía de especie diversa: mi asesora llegó de Alemania y me dispongo a preparar mi examen profesional. Supongo que su hija querrá a sus engendros verdes de regreso…y claro, mañana en el Estado de México veremos las consecuencias de ceder a todos los caprichos del compañero Andrés.

PD: Alguien le debe de informar al tenor que interpreta a Calaf en la primera semana de Turandot en Bellas Artes lo siguiente: Se escucha y observa pésimo que cante con infinita flojera todo menos el aria más famosa de la obra…Es buen tenor pero no parece respetar a su público.