jueves, enero 05, 2006

Los límites del ridículo

El PRD en el DF se ha transformado en la caricatura de nuestro supuesto sistema de partidos: los jefes delegacionales salientes quieren ser diputados, los diputados quieren ser jefes delegacionales o en su defecto senadores. Títeres de caciques repartidores de prebendas aspiran a figurar a toda costa en alguna nómina…Gente cuyo único mérito es la obediencia al jefe cree que merece todo el poder posible, a pesar de sus vergonzosas acciones e inacciones dentro del partido. Si hubiese vida orgánica real en los partidos estoy seguro que tendríamos diferentes políticos.

Estos papelotes son emblemáticos de lo que sucede cuando se financia a las burocracias de los partidos aunque no hagan partido. Subsidiamos con dinero público a una clase política cupular que no rinde cuentas más que a sus intereses, y que no construye institutos políticos a donde la ciudadanía pueda acercarse a hacer política haciendo escuchar su voz. Los partidos no son organizaciones de ciudadanos militantes, no son organismos deliberativos…son simples maquinarias electorales al servicio de una burocracia partidaria voraz y sin ideología, que cobra en función del número de votos que compren sus discursos y formas.

Si algún día queremos tener partidos funcionales, debemos encontrar la forma de condicionar el financiamiento público a las actividades de interés general que esperamos de los partidos. En primer término, no debe haber financiamiento público a los partidos sin el aval de los militantes que dicen tener las burocracias. El poder en los partidos debe de gravitar hacia los ciudadanos que se afilian según sus simpatías políticas, no hacia los grupos cerrados y corporativos que se auto-reciclan dentro de lo que es y ha sido su modus-vivendi.

Lo fácil es responder a la mediocridad operativa con la mediocridad intelectual, como lo hace Marcos. Pero lo importante es generar alternativas y diseños institucionales que apunten a edificar otro modelo de sociedad. Estudiar y cambiar el actual sistema de partidos es un imperativo pendiente.

3 comentarios:

Yo dijo...

Un pendiente, que no todos asumiran y pocos entenderan ya que con unas cuantas palabras bonitas y cualquier suvenir, rinden pleitesias y regalan su dignidad.

Saludos XD

PD: Grax por el link (es mutuo)

rolva dijo...

Ricardo, respecto a lo que mencionas del financiamiento de partidos estoy totalmente de acuerdo. Para mí lo ideal sería que no hubiera financiamiento público. Pero si tuviera que haberlo qué tal la siguiente idea: que cada uno de nosotros (ciudadanos) pueda elegir a qué partido o partidos deba ir su contribución y que el ciudadano tenga la opción de no elegir a ninguno, en cuyo caso el dinero que correspondería a su contribución le sería devuelto.

¿Qué te parece?

Saludos. Ah, y yo también incluiré un link a tu blog.

Nebe Gebhardt dijo...

Rovlov, en mi opinión si es fundamental el financiamiento público a los partidos electorales. Es de interés público garantizar que se edifiquen opciones políticas, y que éstas puedan divulgarse sin necesidad forzosa y directa del dinero privado.

Dos son los principales problemas del actual modelo de financiamiento: 1. El que ya cité en el post, es decir, que lo que en realidad financiamos son burocracias partidarias, no partidos. 2. Que no se encuentra prohibido, como en otros países, comprar tiempo en televisión para partidos financiados con dinero público. Debería de haber simplemente un tiempo asignado por ley a cada propuesta.

Tu idea me parece interesante y congruente con tu ideología, empero no la considero aceptable. El financiamiento a los partidos no puede ser sujeto a veleidades individuales: Imagínate que al momento de hacer la contribución en semejante modelo crees que debes de apoyar a un partido, pero después, y demasiado tarde, la propuesta opuesta te convence...dejando a ésta sin financiamiento adecuado.

Saludos

Mariana, quizá sea así en muchos casos, pero es preciso entender cómo es que sucede ese proceso de cooptación...la mayor parte de la gente simplemente no se da cuenta de los procesos a los que se sujeta.

Saludos