jueves, agosto 31, 2006

Oncología


Cortesía de Castpost

Rodeado de pacientes con cáncer y gritos de agonía recibí los pormenores de la Convención Nacional Democrática y sus reuniones preliminares…cosa muy apropiada. Como los tumores que crecen sin atención a las reglas del sistema biológico al que le restan nutrientes, espacio y vida, las burocracias partidarias y el oportunismo se nutren del tejido vital de la izquierda posible mientras tejen su destrucción. Los chistes crueles se hacen noticia seria: ahora resulta que el compañero Martí Batres es “radical” mientras hace sus cuentas corporativas gori gori, y quienes organizan cooperativas en la sierra o trabajan por edificar organizaciones partidarias consecuentes, ah pues esos son simples “moderados”. Se puede argumentar que únicamente incautos creerían que la CND es “radical” o “transformadora” en esta etapa…lamentablemente los incautos en esta materia son legión.

Es fascinante la inversión de términos: quienes son proclives a seguir ciegamente un Führerbefehl del compañero Andrés, o mucho peor, de alguno de los caciques que administran a las corporaciones anexas, no son sospechosos de ser fascistas sino de ser revolucionarios. WOW. Me declaro perplejo. Es la derecha precisamente la que cataloga de “radicales” o “revolucionarias” organizaciones que tienen un marcado carácter conservador: memorables son las frases extraídas de La Crónica que tildan de “radicales” a conglomerados que van desde el ridículo CGH hasta el Frente Popular Francisco Villa en sus tres presentaciones, pasando por infinidad de grupitos encabezados por la gestión social secuestrada en “dirigentes” y el franco coyotaje legal. Uy si, qué radicales…¿quieres transformar algo de verdad?...hmmm eres moderado.

Y pensar que, antes de esta última avalancha de cargadas e hipocresía dentro del PRD y sus alrededores, para ser calificado como radical peligroso lo único que tenías que hacer era asumirte como un simple reformista: trabajar por una organización partidaria institucional y estatutaria.

Nota anexa: estas semanas de dormir en hospitales y salas de espera me ha llevado a reforzar gráficamente una idea. La alianza afectiva promete un futuro sólido si se puede imaginar vigente en la enfermedad, sumida en excremento involuntario, en los olores corporales ácidos, las arrugas y las flatulencias…lo demás, tarde o temprano se hace mentira. Observé morir a una hermosa mujer de 23 años, vecina de cuarto de mi familiar encamado, solitaria y desesperada en su cama de hospital.

jueves, agosto 17, 2006

Post terapéutico


Cortesía de Castpost

El último discurso del compañero Andrés huele a la certeza de una derrota, pero eso no es lo más deprimente…quizá lo que más me impactó fue escuchar la convocatoria a una farsa de Convención Nacional Democrática, donde entran todos y nadie…donde el pase de entrada es el culto a la personalidad descarnado, aderezado por el control corporativo de los burócratas oportunistas de hoy y siempre. La cosecha y el control de las masas de creyentes bajo un gran membrete fuera del PRD, organizado por la “calidad moral” de gente como Socorro Díaz o Dante Delgado, convenientemente encaramados junto a gente proba pero políticamente inexperta como Jesusa Rodríguez. Tal es la “propuesta” que nos hace el compañero Andrés. Pues que le vaya bien.

Por otra parte, a los aliados cercanos de AMLO en el PRD no les interesa educar políticamente ni organizar a fondo con reglas claras. Para los clientelares, de los que insiste en depender el compañero, las personas que creen en él (así, personalmente, tal cual, no en el proyecto que supuestamente representó en las elecciones) son simples canicas que hay que acaparar y utilizar para ganar posiciones. En privado pueden guiñar el ojo y decir que no hubo fraude masivo sino algunas irregularidades, incluso podrían admitir que perdimos (cosa que de ninguna manera se puede probar fehacientemente hasta que no se cuente voto por voto, digo yo, siguiendo el manual de las elecciones cerradas), pero ante un mitin gritan que hubo una maquinación descomunal el día de la elección. Lo suyo es la demagogia y hacer de la esperanza de millones una moneda de cambio para el futuro político personal. ¿Por qué el compañero Andrés le apuesta a estos personajes?, porque no sabe jugar fuera de las reglas de la clase política de siempre, porque cree que el poder político personal puede generar transformaciones grandes de arriba hacia abajo, porque, en cuatro palabras, no es de izquierda.

Y la izquierda tampoco se encuentra en los “históricos militantes”, convertidos en simples rucos militosos, en repugnantes progres barrigones que discuten ante un café cómo acomodarse en el gobierno de Marcelo. No se encuentra en borrachines que definen la izquierda a partir de lecturas schmittianas de Bobbio…y aprovecho aquí para decir mi posición al respecto: cualquiera con más de veinte años que defina su posición política “izquierdista” en términos de “ellos son los malos que defienden privilegios” y nosotros los buenazos que “defienden la justicia, la igualdad, la nobleza y la equidad”, merece enfrentar un saludable pelotón de fusilamiento ontológico. Pino, puedes regresar a Lecumberri, pero al archivo muerto...aunque sé que estarás más cómodo el la Asamblea Legislativa, que augura ser algo muy parecido. ¡Salud!.

De hecho no sé a estas alturas dónde anda la famosa “izquierda”, convertida en una especie de “no lugar”, un espacio de tránsito permanente, de postración eterna ante las coyunturas electorales importantísimas de cada tres años…Perredistas, esta coyuntura pasará ¿seguiremos postergando lo que realmente da sentido a una militancia libre?. Las reglas no escritas de la burocracia partidaria deben ser derrocadas pronto, estatuto en mano, o seguiremos sin tener una propuesta transformadora y sociocéntrica de largo plazo en la arena electoral mexicana.

miércoles, agosto 09, 2006

Lo radical es transformar

Había sido un buen turno, lleno de diálogo y discusiones sobre los errores tácticos del movimiento y el compañero Andrés. La base perredista es muy leal pero no ciega y mucho menos tonta, de forma que se discutió sin tapujos…hasta que llegó un extraño personaje al plantón del distrital: dando saltitos ridículos, un treintón vagamente redondo y chaparrito nos traía noticias del discurso del compañero Andrés frente al TEPJF…según su versión de los hechos, López Obrador llamaba a “atentar contra las instituciones”, cosa que a él le producía una alegría desbordante…que nadie pareció compartir. Acto seguido, sugirió como táctica brillante “bloquear indefinidamente las entradas a los juzgados federales” Al enfrentar cuestionamientos sobre si esa “idea” no nos echaría encima a la gente que va a hacer trámites, o peor, que se encuentra involucrada en juicios en curso, nuestro “radical” dijo que “…lo que piense la mayoría ya no importa, si les estuvimos explicando la verdad (sic) por meses y no la entendieron ahora se chingan (super sic).”…creo que también sacó el machote de lugares comunes sobre la revuelta inminente y otras tarugadas sobrecalentadas. Descalificó sin trámite a quien mostrara escepticismo haciendo uso de las antológicas etiquetas de “vacilantes” e “intelectuales”.

Posteriormente, durante una inofensiva discusión sobre el cooperativismo, no soportó que un servidor y una compañera defendiéramos la posición a favor de establecer las bases de una cooperativa de consumo sobre Reforma: estalló en un par de citas fuera de contexto contra el cooperativismo (el autor citado se refería a la cooperativa como opción productiva única de largo plazo, no como táctica de lucha) y al encontrar resistencia pretendió intimidarme solicitando como vil policleto mis datos personales “A ver si muy muy voy a checar tus datos”. Ante esto naturalmente le dije con cierta perplejidad que no sabía si era policía para sentirse con autoridad para pedirme mis datos sin siquiera presentarse…uyyyy, no le hubiera dicho eso…Ajustó su voz en off y falsete para decir en crecendo tres veces seguidas “No me diigas poleciiía, NO ME DIGAS POLECEEEA”, mientras se paraba frente a mi asiento disque muy intimidante retándome a una golpiza…enfrente del distrital.

Pero no pudo lograr su cometido de generar un ataque de mi parte…de hecho yo ni moví un dedo y sonreí amargamente, mientras dos compañeras, una en especial muy veterana, la célebre y valiente Dolores Sommers, sentaron al sujeto vociferante en su lugar, mientras yo y otra camarada nos retirábamos para evitar más provocaciones del chavo-ni-tan-chavo que pudieran poner en riesgo la imagen del campamento, no sin antes tratar de aplacar sin éxito al engendro, que a esas alturas únicamente podría gritar “…no no importa, no me importa a la verga a la vergaaaa…vergaaa”

Regresé horas más tarde únicamente para distribuir la versión impresa de la noticia real “AMLO convoca a transformar las instituciones”.

Si un discurso lleva en sus últimas consecuencias al aislamiento político o a la inoperatividad, pregúntense si no se encuentran ante un acto de provocación. Desgraciadamente me da la triste impresión de que estos perfiles ya se han colado dentro de la dirección del movimiento.

Mensaje de texto en mi celular a la mañana siguiente: “Compañero Ward, no se pelee con la policía política”…pues no sé si lo sea, pero vaya que actuó como si fuera un elemento infiltrado muy incompetente. Ojala los provocadores profesionales fueran tan torpes como este loquito todo el tiempo. Snif.

sábado, agosto 05, 2006

Cinco días

El primer paso en dirección a un dictamen legalmente inapelable sobre la elección ha comenzado: el Tribunal Electoral ha ordenado un recuento en 9.07% de las casillas, pertenecientes al 50% de los distritos electorales existentes. El recuento voto por voto del 100% de las casillas hubiera implicado una decisión política unilateral del tribunal, puesto que las impugnaciones legales no abarcan todas las casillas, vamos, ni siquiera tenemos copias de las actas de todos los centros de votación.

El recuento parcial sobre casillas impugnadas ya era esperado por muchos de nosotros como la realidad legal y política más probable, sin embargo muchos compañeros se sienten agraviados, ya que mediáticamente siempre se manejó que lo que se sustentó legalmente era el conteo total, voto por voto, casilla por casilla. De hecho, en los documentos sometidos ante el TEPJF, la argumentación a favor del conteo total es absolutamente extralegal, aunque legítima y posible.

El recuento total hubiese aportado certeza a una elección tan empatada numéricamente, pero tenía la desventaja de ser una medida puramente política, ya que legalmente hubiese requerido de una impugnación de casillas concretas a gran escala, elemento que simplemente no se presentó. La presión social ha fracasado en este punto. Es un revés para nuestra causa ya que, independientemente de que el conteo ordenado pueda cambiar el resultado a nuestro favor, las posibilidades de presión política sobre el tribunal por nuestra parte se reducen considerablemente. Varios factores intervienen aquí, pero el bloqueo de Reforma quizá fue el tiro de gracia…enfrentarnos con nuestra base social y generar animadversión militante entre nuestros detractores del DF (antes apáticos) difícilmente fortalece nuestra postura.

De hecho corremos el riesgo de pasar a la defensiva y perder la iniciativa, ya que las acciones del compañero Alejandro Encinas, al comprometer recursos públicos para apoyar a las movilizaciones de nuestro partido y candidato, nos pueden poner contra la pared de la desaparición de poderes en el DF en un futuro cercano, especialmente si se sigue escalando el conflicto postelectoral. Todavía existen posibilidades a la mano, pero nuestras cartas se van reduciendo y hay que actuar con mucha cordura. A ver si el compañero Andrés se nos pone sensato en la Asamblea Informativa de hoy, a las 1900 en el Zócalo. ¡Asistan!.

PD no olviden impermeables o plásticos y/o paraguas.

martes, agosto 01, 2006

Verde olivo


Cortesía de Castpost

Íbamos bien, hasta el domingo. Felipe Calderón demostraba quien es: un burócrata obediente amante de su familia y carrera personal, pero no un líder carismático de masas ni alguien con proyecto histórico. Logró que la gente votara por él, no apelando a su programa de gobierno, sino sembrando el miedo sobre su adversario desde una costosa tribuna mediática. Se perfilaba como una alternativa débil, un mero pelele de los poderes fácticos que lo respaldan, obligado a la sumisión. En cambio, el compañero Andrés había demostrado fuerza pero relativa y calculada mesura (reza el proverbio latino “La llave del poder es el autocontrol, el autocontrol es la llave del autorespeto, y éste conduce al valor”). López Obrador se presentaba como un presidente con poder real, alguien con quien se podría negociar y que sacaría adelante los proyectos, alguien que acabaría con el limbo inmovilista del cargo ejecutivo, tan característico de Fox.

Pero cometió un error gravísimo y torpe. Antes había sido muy claro en que no habría bloqueos ni afectaciones a terceros…y ahora, de la manga de algún provocador, sacó la “idea” de bloquear toda la avenida Reforma. Es una idea tan patentemente imbécil que incluso no faltaron especulaciones siniestras para explicarla: “Es que ya sabe que el tribunal va a fallar en su contra y quiere retirarle a Ebrard y Camacho el capital político que les regaló en el DF”. Marco Rascón, mejor analista que militante, hace un artículo con nociones menos aventuradas pero no menos ciertas al respecto. Recomiendo mucho su lectura. Algo es muy claro: si el dictamen ratifica a Felipe Calderón, automáticamente AMLO perderá el apoyo real de la burocracia partidaria, muy cómoda por sus triunfos electorales, cuya legitimidad no cuestionan a pesar de la contradicción obvia en esta actitud, siendo productos del mismo proceso electivo. Quizá por esto la prisa repentina en demostrar músculo político, pero de la prisa nace el error.

Independientemente de que el movimiento pueda sobrevivir este tropiezo monumental, en innegable que ya hay cierto tufo fascista en el ambiente, apoyado en el corporativismo y en el culto a la personalidad aplastante. Un hipotético triunfo nacería envenenado, muy probablemente con un dictamen judicial pintado de verde olivo. En cualquier caso, la izquierda pierde, aunque eso último ya era muy claro desde la campaña.

Por último quiero mencionar algo que me parece indignante: el uso faccioso del poder. El compañero Alejandro Encinas anda haciendo el papel de comparsa partidaria desde el GDF: en las mismas calles donde en 1994 casi me rompen las costillas a toletazos, ahí donde se nos demostró que el tráfico lo podía interrumpir el PRI, y que el derecho de manifestación sobre la banqueta nada podía frente una barrera de granaderos con provocadores disfrazados de perredistas, ahí mismo ahora se tolera un campamento prácticamente despoblado que obstruye 24 horas el tráfico. Encinas, como Jefe de Gobierno hace lo mismo que el regente de 94: usa de forma facciosa el mandato público para apoyar a su partido y candidato, con la agravante de que Alejandro es funcionario en virtud de que la ciudadanía capitalina confió en nuestro partido. Nos dinamitan desde dentro compañeros…y en el DF nos confrontan con nuestros electores.