miércoles, agosto 29, 2007

Mi domicilio es donde estoy

La sedentaria estupidez siempre suena mejor cuando se disfraza de flojera a través del nominativo “hueva”…Esto obra verdaderas transmutaciones discursivas: una justificación para no llevar a cabo un acto socialmente congruente sale del pozo y, acto seguido, se convierte en una reafirmación casi sexual del poder individual y soberano. “Me da hueva __________”, y ya. Regocijarnos de la imbecilidad y hacerle un monumento junto a la apolitia.

Mucha gente no avisa al IFE de los cambios de domicilio aunque el TRI les cante bonito (me alegré mucho con la liquidación de los insufribles “Casillas”), yo apenas di el aviso correspondiente, con diez meses de retraso, tiempo suficiente para caminar por las calles del rumbo y hacer hallazgos: “La Flor de San Juan” acabará sus días en una nueva historia. Este barrio es fascinante.

lunes, agosto 20, 2007

No hay fondo

En mi partido nunca acabamos de tocar fondo: gracias a nuestra burocracia siempre existe una forma creativa para seguir descendiendo. El llamado del compañero Batres en el Hemiciclo a “sacar a la burocracia que se apodera del PRD” suena tan absurdo como cuando sus viejos colegas de IDN clausuraron la sede del partido en Benito Juárez por “violar el estatuto”. El culto a la personalidad como instrumento de manipulación sigue cobrando una pesada factura a la militancia: los que alentaron grotescos errores de campaña que le regalaron a Calderón su amañado triunfo, ah, pues esos se presentan ahora como paladines incondicionales de López Obrador y llaman a votar por Alejandro Encinas para dirigir el partido. Lo ayudan a perder y ahora son sus defensores desde las oficinas de gobierno que ocupan. Bravo.

Por otra parte, quienes nunca hicieron cosa alguna por tener una vida institucional dentro del partido, los paradójicamente llamados "Nueva Izquierda", de pronto se posicionan como baluartes del PRD (“¡Acabemos con las corrientes!, vota por los chuchos”). Que nadie se equivoque, esto ya no se trata del compañero Andrés o de la vida orgánica del partido o de reales diferencias programáticas e ideológicas: simplemente estamos ante alianzas de burócratas partidarios peleándose el control de una estructura subsidiada con dinero público, que ellos han llevado a niveles de aceptación y credibilidad inferiores a los del PRI a nivel nacional. Una vez más, bravo.

En medio de todo esto hubo momentos que, tomados con cierto humor negro, podrían ser considerados divertidos. Pablo Gómez, al defender la muerte del CEN, me hizo agradecer la purga que me regalaron en su corriente: “En el CEN solo dos o tres son figuras…”, es decir, según nuestro clarividente compañero, hay que afrontar los hechos, el Comité Ejecutivo Nacional acaba siendo constituido por mediocres hombres y mujeres de paja de los caciques de corriente (como la facción parlamentaria y casi todo). ¿Propuso cuestionar y modificar el diseño institucional que favorece esas prácticas en el partido? ¿acciones concretas para acabar con el chambismo y permitir que los mejores cuadros sirvan al partido?, emmm no. Propuso que mejor de una vez hagamos un Consejo Político Nacional con esos personajes, “figuras”, para que discutan frente a frente, y decidan sin molestos intermediarios (!!!).

Saúl Escobar perdiendo los estribos también ameritó una dotación de palomitas, junto con la propuesta para modificar el artículo primero del estatuto de forma que, al amparo de los muros del Sheraton Centro Histórico, nuestro partido fuera oficialmente declarado de “izquierda socialista”. Bravo. Y no podía faltar la política de cuotas: 50-50 hombres y mujeres para cargos y candidaturas…”Cuestión de neuronas, no de hormonas”, rezaba un cartel. Coincido con la autora.
Lo más importante es reconocer que hay culpables de todo esto: nosotros. Y entre más pronto nos pongamos a trabajar dentro del PRD más posibilidades habrá de rescatar otros horizontes para el partido.

Mudanzas lentas y largas, pero ya vivo en el Centro Histórico.